jueves, 20 de noviembre de 2014

Fragmento "El hombre eterno" de G.K Chesterton


 Hay dos formas de llegar a casa, una de ellas es permanecer en ella y la otra es caminar a través de todo el mundo hasta que volvamos al mismo lugarEl Hombre Eterno está dirigido para aquellos que no han logrado llegar a casa de la primera forma, invitándolos a que se aproximen a casa de la segunda manera.
El objetivo de este libro, en otras palabras, es que la mejor cosa siguiente a estar realmente dentro de la cristiandad es estar realmente fuera de ella. Y un punto particular es que los críticos populares del Cristianismo no están realmente fuera de él [...] La mejor relación con nuestro hogar espiritual es estar lo bastante cerca como para amarlo. pero la segunda mejor relación es estar lo bastante lejos como para no odiarlo. Es el argumento de estas páginas que, si bien el mejor juez de la cristiandad es un cristiano, el juez siguiente mejor sería algo más parecido a un confuciano. El peor juez de todos es el hombre más preparado con sus juicios, el cristiano débilmente educado que se convierte gradualmente en un agnóstico de mal carácter, enredado en el final de una riña de la que nunca entendió el principio, azotado por una especie de aburrimiento heredado de no sabe qué, cansado de escuchar algo de lo que nunca había oído hablar. Para aquellos para los que que una mera reacción se ha convertido en una obsesión, yo recomiendo el serio esfuerzo imaginativo de concebir a los Doce Apóstoles como chinos. En otras palabras, recomiendo a estos críticos a tratar de hacer tanta justicia a los santos cristianos como si fueran sabios paganos. Pero [...] intentaré demostrar que cuando hacemos el esfuerzo imaginativo de verlo todo desde fuera, realmente se ve como aquello que tradicionalmente se ha dicho desde el interior.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Kierkegaard?


"Aquel que se deja perder por su pasión pierde menos que aquel que pierde su pasión" Nos decía el más literato que filósofo danés Sören Kierkegaard

Fue el aforismo que vino immediatamente a mi mente, y que quedó absolutamente refutado, tras leer el siguiente fragmento escrito por el jesuita y erudito de las religiones Anthony De Mello, al cuál aprecio muchísimo tras haber leído alguno de sus libros:

"...Porque siempre odiamos lo que tememos. ¡el amor perfecto elimina el miedo! Dondequiera que haya deseo, viene siempre acompañado de miedo. El amor no es deseo, no es fijación. Apasionarse es el exacto opuesto del amor, pero la pasión está canonizada en todos lados. Es una enfermedad con la que todos estamos tentados de contagiarnos."

Del libro "Caminar sobre las aguas".

lunes, 17 de noviembre de 2014

La Casa de Numú


  “Haceos cada día estas preguntas y contestadlas con toda la sinceridad
que seáis capaces, sabiendo de antemano que sólo Dios y vosotros
mismos conoceréis las respuestas:
  “– ¿Por qué vine a la Casa de Numú?
  “– ¿A qué vine?
  “– ¿Por qué quiero salir a la sociedad de los hombres?
  “– ¿Qué busco de ellos?
  “– ¿Qué les daré yo?
  “– ¿Me apena la vida oscura y desconocida?
  “– ¿Pienso con mucha frecuencia en los sacrificios o molestias que
me tomo por los demás?
  “– ¿Rehúyo pensar en las molestias o sacrificios que los demás hacen
por mí?
   “– ¿Soy capaz de reconocer mis errores?
   “– ¿Soy capaz de reconocer la virtud ajena?
   “– ¿Soy capaz de obrar el bien aún sin esperanza de ninguna
recompensa?
   “– ¿Soy capaz de sembrar una semilla, y cultivarla y regarla aún
cuando sepa que no gozaré yo de mi esfuerzo y sacrificio?
   “El día que os podáis contestar satisfactoriamente todas estas
preguntas, sin que en vuestra propia conciencia se levante una voz
para desmentiros, entonces será llegado el momento de que vayáis sin
peligro, en medio de las multitudes, donde no encontraréis más que lazos
hábilmente tendidos en que los débiles y los incautos caen a millares.

viernes, 14 de noviembre de 2014

56 cuentos

Muy a menudo los conocimientos y la erudición no constituyen ninguna ayuda en el camino espiritual, pues no nos aclaran las cosas, sino que, al contrario, poco a poco pueden formar una suerte de costra o caparazón que nos aprieta oprimiendo y acallando nuestra voz interior.

Todo lo que nos conduce a la verdadera libertad procede de la Verdad.

Todo lo que nos limita a nosotros mismos, a nuestros prejuicios, a nuestras opiniones, por elevado y sabio que pueda parecer, no es de la Verdad.
El enemigo es artificioso y sutil y al ser tan viejo como el mundo, ¡sabe tantas cossas!

Le preguntaron al Maestro:
-¡En qué reconoceremos la verdad?
¿En su belleza?

¿En su profunidad?
¿En su riqueza?
Nos has dicho tantas veces que está en todas partes...

-Reconoceréis la Verdad - contestó el Maestro -en que la Verdad os hará libres.


56 cuentos para buscar a Dios, Julio Peradejordi.

jueves, 13 de noviembre de 2014

¡Milagroso!

Dos discípulos que tomaron sendas espirituales con distintos maestros, se encuentran al cabo de los años en un cruce de caminos de un profundo bosque:

-¡Vaya, que ilusión verte! ¿Como estás?

-Muy bien, gracias. ¿Y tu, amigo?

-¡Oh, fantasticamente! Pues encontré a un Maestro increible.Creo que alcanzaré la iluminación en no mucho tiempo...¿Sabes? Es capaz de levitar...¡Y de andar sobre las aguas!
¿Que sabe hacer el tuyo?

-¿El mio? El mio cuándo come, come.
Y cuándo duerme, duerme.

¿Dónde buscas?


Había una vez un erudito especializado en las propiedades medicinales de las plantas, que escuchó a los campesinos de un país remoto hablar sobre las excelsas propiedades curativas de la madera de sándalo.

Commocionado con la posibilidad de obtener un poco e investigarla, el estudioso empezó a escribir cartas a todos los sabios e intelectuales que conocía, para conocer más acerca de sus propiedades y su procedencia.

Un dia, mientras estaba escribiendo una de sus enésimas cartas, tras meses de investigación, observó el lapiz con que había estado escribiendo:

Era de madera de sándalo.


El hombre se pasa la vida pidiendo lo que ya tiene,
buscando lo que nunca ha perdido.